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sábado, 27 de abril de 2013

Imagenes

"¿Acaso soy consciente de las imágenes? Creo que sí, soy terriblemente consciente que entre las personas y yo se interpone un muro de imagenes. De algunas soy yo el responsable, otras las crean mis amigos y conocidos. Todo el tiempo proliferan imágenes mías, es una planta feroz; me entrego al prójimo con una inocencia ilusoria, para darme cuenta que creo imágenes. Las personas que me conocen las guardan en sus memorias, es con ellas con quien tienen verdadero trato. ¿Por qué las imágenes nos condenan a esta soledad? No sé qué piensan los hombres de mí, ni qué piensan de mis imágenes, ni siquiera sé si me juzgan por éstas o se dan cuenta que son máscaras involuntarias. Quiero encontrar el centro de mí mismo, esa parte que como dice Borges no es tocada por el tiempo ni la adversidad, ese centro sin el cual la vida se volvería inconfesable, ese núcleo que hoy ofrendo con manos desnudas a mis amigos,tesoro milagroso, a mi familia, suelo de un templo, y a todos aquellos por los que alguna vez profesé amor o que gratuitamente me lo donaron."

Así pensaba Jerónimo Trinto mientras miraba por la ventana de su hotel, empañada por el enorme frío del invierno de Berlín. No podía ver nada del paisaje urbano que a veces lo consolaba, el iris de su ojo derecho estaba grande como una esmeralda. Tenía la vista fija en él, porque en las horas tristes se le insunuaba una revelación sin tristezas.

miércoles, 24 de abril de 2013

BAFICI Película 5: Vers Madrid-The burning bright

Asombroso documental. Blancoynegro. Las cosas tienen otra profundidad en blanco y negro. La cámara es más arriesgada. No puede caer en clichés u opciones fáciles. El blanco y negro es un arma de doble filo, una técnica "artística" y por eso más vulnerable. Tiene que defenderse para crear arte auténtico, las sombras son tan bellas y enigmáticas, si no están vivas de verdad, caen y se rompen y muestran que estaban huecas. La cámara de Sylvain George en el fragor de los acontecimientos filma con una perspectiva alucinante, con tomas desde abajo, en general, como pidiéndole a los acontecimientos que le permitan registrarlo todo. Todo el tiempo está expectante, el yo invisible. A veces toma de arriba las multitudes. Pero en general está cerca de las personas y de los objetos. Está en medio de las asambleas, casi parece que teme debatir con los que hablan, no quiere interrumpir la potencia de los eventos que filma. No por eso es ingenuo, está decidido a conseguir algo parecido a la verdad, a ser honesto, que es lo más preciado a lo que puede aspirar. Filma a los indignados desde sus primeras manifestaciones, pasando por sus épicas organizaciones que prometen libertad e independencia hasta los momentos trágicos de la represión policial, el ingreso paulatino de estas personas-mayormente jóvenes pero también hay adultos y gente mayor- y de sus esfuerzos al terreno de la marginalidad, la indiferencia y naturalmente del miedo. No al olvido, gracias al cielo, porque la imagen preservó los rostros fugitivos de los millones que por un momento se alinearon en filas homogéneas para la consecución de un bien común. Gracias a cartas del cineasta también podemos conocer la punta del iceberg de los manejos y las presiones sociales y políticas que están latentes en eventos históricos como este, cuando la sociedad y el sistema muestran su propia corrupción, su lado terrible y vetusto. Se prefiere la negación. Ver es tan insoportable a veces.

viernes, 19 de abril de 2013

BAFICI Película 4: The City Below

Extraña. Bizarra. De altura. Bifronte. Bilateral. Ambigua. Nublada. Esas cosas que uno siente al ver que el mundo que se gesta delante nuestro parece por momentos tener sentido, otros no, dentro de una estética realista, por momentos grotesca, por otros repulsiva-como una escena en que un joven se inyecta lo que parece droga, escena que a primera vista todavía no puedo entender en el continuum de la película-. A veces los eventos transcurrían con extraña lentitud. Digo extraña porque la lentitud se percibía como tal-miraba el reloj porque la película me aburría- pero no disgustaba porque el film nunca es desprolijo o mediocre. Todas las escenas están pensadas y calibradas. Hay escenas de gran intensidad, otras de belleza estática, otras de inquietante tensión solamente articulada gracias al silencio de los personajes, a las miradas, a la posición de los cuerpos, a la música de fondo...
No dejo de pensar que hay un todo que se malogra. Ninguna escena es mala, hay muchas que son increíbles y sin embargo se perciben como dispersas, como si pudiese hablar de un 'realismo inverosímil' pues hay situaciones que devienen en otras a través de actitudes o mecanismos improbables, hasta incoherentes. La explicación es vaga, y justifico la película, más allá de sus muchos aciertos estéticos, por haberme hecho pensar todo esto. No sé hasta qué punto la falta de un hilo argumental más definido o la inclusión de absurdos en una ficción realista son operaciones soportables por la película, que en lugar de disfrutarla la pensamos. Esta inquietud podría contestarse con verla de nuevo. Si luego de propiciar el desarrollo intelectual, la obra me educa para que la disfrute entonces es auténticamente buena; si en cambio solo busca hacerme encontrar presupuestos que no existen en la base de la obra, o razonamientos que nunca cuadran, con lo cual el goce siempre está amurado por el aburrimiento o el intelectualismo...entonces la obra debe ir al tacho o a una repisa para ser archivada, trágico fin.
No creo que ésta sea una película para descartar, no obstante. También podría admitir la tesis discreta de haber visto una película con varias virtudes y cosas que en mi deficiencia o con razón me disgustaron y puedo calificar de errores. Opciones y más opciones. Un film lleno de ambigüedades y rarificaciones.

No-Retornable

No se pierdan el nuevo número de la Revista No-Retornable (http://www.no-retornable.com.ar/v13/bienvenida/) y para el que quiera puede leer mi reseña sobre la novela Última resaca de Patrick Hamilton (http://www.no-retornable.com.ar/v13/nuevo/hamelau.html). Espero les guste. ¡Un abrazo a todos!

miércoles, 17 de abril de 2013

BAFICI Película 3: Acá adentro

Divertida. Me reí. Necesitábamos cortar con la racha de películas con temas graves y tratados desde perspectivas serias y algo desesperantes por momentos-no hablo de la naturaleza artística de las películas pasadas, desde ya se entiende-. Esta comedia no es menos profunda, solo que llega allí a través de la risa. Todo el film de aproximadamente una hora-tiempo justo, más sería abuso, caería en el total aburrimiento y el desgaste- es un monólogo de un escritor de cine talentoso de 25 años, pero frustrado que acaba de cortar con su novia y que escribe el guión de una película, protagonizada por una pareja de enamorados con los que no termina pasando nada. Las palabras son un profundo, risible, neurótico, chistoso, obsesivo, interesantemente intrépido y absurdo monólogo interior que tiene la maravillosa particular de hacer presente al espectador el mundo de la mente y su presencia concreta en el diario desarrollarse de la vida. Esto produjo que hoy o ayer a la mañana mientras tomaba el colectivo y pensaba en el colectivo que estaba tomando, en la gente que veía alrededor, en las paradas que faltaban y mientras repasaba algunas de las obsesiones que me aquejan, me viera en la película que acababa de ver. Otra cosa que me gusta de esta obra es que ese aspecto risible y optimista está presente en el modo de filmación. Casi todas las imágenes son a plena luz del día, los colores resaltan, se juega con el desenfoque de los fondos, con el color de las cosas que rodean al personajes, hasta cuando va al supermercado...todo eso construye un mundo de impresiones muy vívidas, confortables para el espectador. Por supuesto que al mismo tiempo el narrador le puede estar contando que si no hace tal o cual cosa de esta manera el mundo podría descompensarse y él podría morir o matar a alguien, y así y todo nos reímos de esta tragedia íntima, de un pensamiento que muchos pueden practicar o tener y que, sin embargo, verbalizado suena absurdo. Muchos mecanismos de la vida cotidiana se escenifican, ridiculizan y afirman. Siempre tenemos una sonrisa con este personaje, una mueca que oscila entre la contención y la carcajada, la risa indulgente y la empática.

domingo, 14 de abril de 2013

BAFICI Película 2: Call Girl

Nausea. Belleza formal, belleza de la voluntad que puede ser incansable pero no puede eludir la muerte a la que la someten los asesinos, los hombres mediocres que tienen a la mano el poder, un cuchillo, un auto, o la voluntad del pueblo engañado con descaro. La película cuenta un escándalo político en Suecia, relacionado con una red de prostitución VIP que involucró a menores de edad. El sarcasmo grotesco desborda por todos lados, la madama es enjuiciada, luego pseudo-condenada y posteriormente liberada por sus mismos clientes. De la opulencia del mundo de los políticos, jefes de policía, gente importante en general a la decadencia de Sanja e Iris atrapadas en una red de la que no pueden salir. De la actitud familiar y de madre de la madama para con sus nuevas adeptas- les compra cosas, las acaricia, les da ropa- a negarles la salida del circuito prostibulario, a pegarles una cachetada, a llevarle droga a su hijo que la desprecia y vive en el piso de abajo de ella. Ese momento de debilidad es hermoso porque rebaja a la madama y por extensión a todos a la condición de humanos, solamente eso. Pero a la vez las sensaciones se recrudecen, siento punzadas, escalofríos, porque el hombre es capaz de matar, agredir, amenazar con tal de sostener su poder, con tal de seguir cogiendo con lindas chicas...y lo más terrible es que la red es interminable, no se sabe cuáles son los límites, quiénes están de un lado y de otro, quiénes manejan más información que otros; e incluso cuando la prensa podría tener algún peso para derrumbar la estructura, se muestra inactiva, lenta y hasta servil. A veces las amenazas son muy grandes...hay que entender, por qué habríamos de quejarnos de la debilidad de los otros si nosotros no somos tan fuertes como para afrontar esos retos u otros mucho menores. Pensé entonces, a raíz también de la charla de Vargas Llosa, acerca del poder de la prensa, su enorme peso para destruir a los políticos y a muchos agentes que pretenden embaucar y traicionarnos frente a los ciudadanos, los verdaderos detentadores poder. A la vez el único contrapoder de la prensa, que también debe tener su opuesto que le marque límites, es el espíritu crítico que puede intentar discernir entre la mentira y la verdad...al parecer-y crean que no hay ironía aquí- es difícil concebir que todas las acciones por chiquitas que sean cambian el destino de todos en el mundo. Llega un momento en que nos volvemos insensibles como la piedra y no vemos que el golpe que voluntaria o involuntariamente asestamos al prójimo le duele.

SH

BAFICI Película 1: Dreileben- Beats Beeing Dead

Esto no es una reseña, ni un ensayo ni ningún género académico que se le parezca. Acá empieza una serie de impresiones. Nada más que eso. No buscan informar, solo transmitir la sensación y la percepción de una obra de arte, en este caso del cine. Los tiempos acotados por las presiones de la facultad y por el número de películas van a volver esto un torrente de ideas y emociones. Posiblemente, muchos aspectos técnicos de mi vocabulario como incluso interpretaciones hechas con velocidad estén mal...pero quiero que lo esencial sea la percepción inmediata de la obra, su efecto más colosal, el primer golpe que logra asestar al cuerpo humano espectador. Dicho esto, Impresiones...

La película fue emocionante, corta, compacta, y por ese mismo motivo y la concentración de imágenes, muy efectiva. Fue tierna en muchos aspectos, hermosamente humana, con un protagonista que al tener sexo con su chica realizaba los ideales del amor y la dulzura. También fue algo neurótica, con un asesino suelto en ese lugar pequeño, un pueblo para mi, que agigantaba las posibilidades del crimen y del suspenso. Para colmo, al lado del pueblo había un enorme bosque, tenebroso y elevado, lleno de digna majestad verde, pero no por eso dejaba de ser el lugar de refugio del criminal, el lugar de paso de los personajes, el lugar donde una presencia horrible se sentía, esas presencias que preceden a la tragedia. La música, ¡qué fenómeno maravilloso! Me hacía acordar a Psicosis. Con un punto muy agudo que concentra la tensión, que hace pensar que algo siniestro está apunto de pasar. A la vez que los personajes se mueven por ese mundo, no tienen idea que el asesino los vigila. La música, el leit-motiv de la película, es profunda y espesa....suena a cada momento, no deja que nos estemos tranquilos, a lo largo de los minutos se vuelve una pequeña obsesión...un aguijón que quiere sangre de manera inesperada. Y entonces veo el bosque enorme, atravesado, tajeado por la música, y los personajes caminan en este ambiente con sus alegrías y tristezas...la belleza de lo humano que a la vez desconoce las posibilidades infinitas del futuro.

SH