Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas de películas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas de películas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de abril de 2013

BAFICI Película 5: Vers Madrid-The burning bright

Asombroso documental. Blancoynegro. Las cosas tienen otra profundidad en blanco y negro. La cámara es más arriesgada. No puede caer en clichés u opciones fáciles. El blanco y negro es un arma de doble filo, una técnica "artística" y por eso más vulnerable. Tiene que defenderse para crear arte auténtico, las sombras son tan bellas y enigmáticas, si no están vivas de verdad, caen y se rompen y muestran que estaban huecas. La cámara de Sylvain George en el fragor de los acontecimientos filma con una perspectiva alucinante, con tomas desde abajo, en general, como pidiéndole a los acontecimientos que le permitan registrarlo todo. Todo el tiempo está expectante, el yo invisible. A veces toma de arriba las multitudes. Pero en general está cerca de las personas y de los objetos. Está en medio de las asambleas, casi parece que teme debatir con los que hablan, no quiere interrumpir la potencia de los eventos que filma. No por eso es ingenuo, está decidido a conseguir algo parecido a la verdad, a ser honesto, que es lo más preciado a lo que puede aspirar. Filma a los indignados desde sus primeras manifestaciones, pasando por sus épicas organizaciones que prometen libertad e independencia hasta los momentos trágicos de la represión policial, el ingreso paulatino de estas personas-mayormente jóvenes pero también hay adultos y gente mayor- y de sus esfuerzos al terreno de la marginalidad, la indiferencia y naturalmente del miedo. No al olvido, gracias al cielo, porque la imagen preservó los rostros fugitivos de los millones que por un momento se alinearon en filas homogéneas para la consecución de un bien común. Gracias a cartas del cineasta también podemos conocer la punta del iceberg de los manejos y las presiones sociales y políticas que están latentes en eventos históricos como este, cuando la sociedad y el sistema muestran su propia corrupción, su lado terrible y vetusto. Se prefiere la negación. Ver es tan insoportable a veces.

viernes, 19 de abril de 2013

BAFICI Película 4: The City Below

Extraña. Bizarra. De altura. Bifronte. Bilateral. Ambigua. Nublada. Esas cosas que uno siente al ver que el mundo que se gesta delante nuestro parece por momentos tener sentido, otros no, dentro de una estética realista, por momentos grotesca, por otros repulsiva-como una escena en que un joven se inyecta lo que parece droga, escena que a primera vista todavía no puedo entender en el continuum de la película-. A veces los eventos transcurrían con extraña lentitud. Digo extraña porque la lentitud se percibía como tal-miraba el reloj porque la película me aburría- pero no disgustaba porque el film nunca es desprolijo o mediocre. Todas las escenas están pensadas y calibradas. Hay escenas de gran intensidad, otras de belleza estática, otras de inquietante tensión solamente articulada gracias al silencio de los personajes, a las miradas, a la posición de los cuerpos, a la música de fondo...
No dejo de pensar que hay un todo que se malogra. Ninguna escena es mala, hay muchas que son increíbles y sin embargo se perciben como dispersas, como si pudiese hablar de un 'realismo inverosímil' pues hay situaciones que devienen en otras a través de actitudes o mecanismos improbables, hasta incoherentes. La explicación es vaga, y justifico la película, más allá de sus muchos aciertos estéticos, por haberme hecho pensar todo esto. No sé hasta qué punto la falta de un hilo argumental más definido o la inclusión de absurdos en una ficción realista son operaciones soportables por la película, que en lugar de disfrutarla la pensamos. Esta inquietud podría contestarse con verla de nuevo. Si luego de propiciar el desarrollo intelectual, la obra me educa para que la disfrute entonces es auténticamente buena; si en cambio solo busca hacerme encontrar presupuestos que no existen en la base de la obra, o razonamientos que nunca cuadran, con lo cual el goce siempre está amurado por el aburrimiento o el intelectualismo...entonces la obra debe ir al tacho o a una repisa para ser archivada, trágico fin.
No creo que ésta sea una película para descartar, no obstante. También podría admitir la tesis discreta de haber visto una película con varias virtudes y cosas que en mi deficiencia o con razón me disgustaron y puedo calificar de errores. Opciones y más opciones. Un film lleno de ambigüedades y rarificaciones.

miércoles, 17 de abril de 2013

BAFICI Película 3: Acá adentro

Divertida. Me reí. Necesitábamos cortar con la racha de películas con temas graves y tratados desde perspectivas serias y algo desesperantes por momentos-no hablo de la naturaleza artística de las películas pasadas, desde ya se entiende-. Esta comedia no es menos profunda, solo que llega allí a través de la risa. Todo el film de aproximadamente una hora-tiempo justo, más sería abuso, caería en el total aburrimiento y el desgaste- es un monólogo de un escritor de cine talentoso de 25 años, pero frustrado que acaba de cortar con su novia y que escribe el guión de una película, protagonizada por una pareja de enamorados con los que no termina pasando nada. Las palabras son un profundo, risible, neurótico, chistoso, obsesivo, interesantemente intrépido y absurdo monólogo interior que tiene la maravillosa particular de hacer presente al espectador el mundo de la mente y su presencia concreta en el diario desarrollarse de la vida. Esto produjo que hoy o ayer a la mañana mientras tomaba el colectivo y pensaba en el colectivo que estaba tomando, en la gente que veía alrededor, en las paradas que faltaban y mientras repasaba algunas de las obsesiones que me aquejan, me viera en la película que acababa de ver. Otra cosa que me gusta de esta obra es que ese aspecto risible y optimista está presente en el modo de filmación. Casi todas las imágenes son a plena luz del día, los colores resaltan, se juega con el desenfoque de los fondos, con el color de las cosas que rodean al personajes, hasta cuando va al supermercado...todo eso construye un mundo de impresiones muy vívidas, confortables para el espectador. Por supuesto que al mismo tiempo el narrador le puede estar contando que si no hace tal o cual cosa de esta manera el mundo podría descompensarse y él podría morir o matar a alguien, y así y todo nos reímos de esta tragedia íntima, de un pensamiento que muchos pueden practicar o tener y que, sin embargo, verbalizado suena absurdo. Muchos mecanismos de la vida cotidiana se escenifican, ridiculizan y afirman. Siempre tenemos una sonrisa con este personaje, una mueca que oscila entre la contención y la carcajada, la risa indulgente y la empática.

domingo, 14 de abril de 2013

BAFICI Película 2: Call Girl

Nausea. Belleza formal, belleza de la voluntad que puede ser incansable pero no puede eludir la muerte a la que la someten los asesinos, los hombres mediocres que tienen a la mano el poder, un cuchillo, un auto, o la voluntad del pueblo engañado con descaro. La película cuenta un escándalo político en Suecia, relacionado con una red de prostitución VIP que involucró a menores de edad. El sarcasmo grotesco desborda por todos lados, la madama es enjuiciada, luego pseudo-condenada y posteriormente liberada por sus mismos clientes. De la opulencia del mundo de los políticos, jefes de policía, gente importante en general a la decadencia de Sanja e Iris atrapadas en una red de la que no pueden salir. De la actitud familiar y de madre de la madama para con sus nuevas adeptas- les compra cosas, las acaricia, les da ropa- a negarles la salida del circuito prostibulario, a pegarles una cachetada, a llevarle droga a su hijo que la desprecia y vive en el piso de abajo de ella. Ese momento de debilidad es hermoso porque rebaja a la madama y por extensión a todos a la condición de humanos, solamente eso. Pero a la vez las sensaciones se recrudecen, siento punzadas, escalofríos, porque el hombre es capaz de matar, agredir, amenazar con tal de sostener su poder, con tal de seguir cogiendo con lindas chicas...y lo más terrible es que la red es interminable, no se sabe cuáles son los límites, quiénes están de un lado y de otro, quiénes manejan más información que otros; e incluso cuando la prensa podría tener algún peso para derrumbar la estructura, se muestra inactiva, lenta y hasta servil. A veces las amenazas son muy grandes...hay que entender, por qué habríamos de quejarnos de la debilidad de los otros si nosotros no somos tan fuertes como para afrontar esos retos u otros mucho menores. Pensé entonces, a raíz también de la charla de Vargas Llosa, acerca del poder de la prensa, su enorme peso para destruir a los políticos y a muchos agentes que pretenden embaucar y traicionarnos frente a los ciudadanos, los verdaderos detentadores poder. A la vez el único contrapoder de la prensa, que también debe tener su opuesto que le marque límites, es el espíritu crítico que puede intentar discernir entre la mentira y la verdad...al parecer-y crean que no hay ironía aquí- es difícil concebir que todas las acciones por chiquitas que sean cambian el destino de todos en el mundo. Llega un momento en que nos volvemos insensibles como la piedra y no vemos que el golpe que voluntaria o involuntariamente asestamos al prójimo le duele.

SH

BAFICI Película 1: Dreileben- Beats Beeing Dead

Esto no es una reseña, ni un ensayo ni ningún género académico que se le parezca. Acá empieza una serie de impresiones. Nada más que eso. No buscan informar, solo transmitir la sensación y la percepción de una obra de arte, en este caso del cine. Los tiempos acotados por las presiones de la facultad y por el número de películas van a volver esto un torrente de ideas y emociones. Posiblemente, muchos aspectos técnicos de mi vocabulario como incluso interpretaciones hechas con velocidad estén mal...pero quiero que lo esencial sea la percepción inmediata de la obra, su efecto más colosal, el primer golpe que logra asestar al cuerpo humano espectador. Dicho esto, Impresiones...

La película fue emocionante, corta, compacta, y por ese mismo motivo y la concentración de imágenes, muy efectiva. Fue tierna en muchos aspectos, hermosamente humana, con un protagonista que al tener sexo con su chica realizaba los ideales del amor y la dulzura. También fue algo neurótica, con un asesino suelto en ese lugar pequeño, un pueblo para mi, que agigantaba las posibilidades del crimen y del suspenso. Para colmo, al lado del pueblo había un enorme bosque, tenebroso y elevado, lleno de digna majestad verde, pero no por eso dejaba de ser el lugar de refugio del criminal, el lugar de paso de los personajes, el lugar donde una presencia horrible se sentía, esas presencias que preceden a la tragedia. La música, ¡qué fenómeno maravilloso! Me hacía acordar a Psicosis. Con un punto muy agudo que concentra la tensión, que hace pensar que algo siniestro está apunto de pasar. A la vez que los personajes se mueven por ese mundo, no tienen idea que el asesino los vigila. La música, el leit-motiv de la película, es profunda y espesa....suena a cada momento, no deja que nos estemos tranquilos, a lo largo de los minutos se vuelve una pequeña obsesión...un aguijón que quiere sangre de manera inesperada. Y entonces veo el bosque enorme, atravesado, tajeado por la música, y los personajes caminan en este ambiente con sus alegrías y tristezas...la belleza de lo humano que a la vez desconoce las posibilidades infinitas del futuro.

SH

domingo, 7 de abril de 2013

Cornelia frente al espejo


La película de Daniel Rosenfeld es una esmeralda, hecha con suma elegancia, con una precisión estética y una lucidez que no es común. Está basada en el cuento homónimo de Silvina Ocampo y cuenta la historia de una mujer que vuelve a la casa de su tía para suicidarse y recibe tres visitas inesperadas.
Primero debo reconocerle al director la excelente decisión de haber mantenido los diálogos intactos del cuento de Silvina. Realmente, escuchar a los personajes decir las palabras de la autora es un privilegio, nadie podría haber dicho las cosas mejor que aquella quien las creó. Por supuesto que hacer esto supuso obstáculos para la realización de la película, pero de la dificultad surgió la fuerza y el film lo prueba con creces. La cantidad de registros en las palabras de Silvina es maravillosa: hay patetismo, hay ira, hay desconcierto, hay humor, hay sarcasmo, hay teatralidad…además de que escuchar a Cornelia en carne y hueso- posible en el cine gracias a Eugenia Capizzano que lo hace increíblemente bien- hablar las palabras de un libro de papel y tinta es un contraste más que agradable.
Paso a enumerar aciertos, luego me detendré en mi experiencia. La música es exquisita, actúa en la medida justa, intensifica o suspende el sentimiento, por momentos ella es la protagonista, ella es Cornelia. La película comienza con los grabados de Max Ernst que son bellísimos y extravagantes, escenas cotidianas pero dadas vuelta con algún personaje metamorfoseado total o parcialmente en animal. Estas monstruosidades ya nos anticipan la ambigüedad de la película, su carácter fronterizo, sus vaivenes entre el sueño y la realidad, entre lo surreal y lo real, entre lo absurdo y lo lógico. Las actuaciones son impecables, al igual que la fotografía, que le da al film parte de su esplendor. La forma en que la cámara mira a través de esa casa y circula y rodea a los personajes es  fantasmagórica y misteriosa.
Ahora es tiempo de hablar de mí, de mi yo-espectador. En arte es pecado mentir. Todas las cosas que dije son ciertas y fueron ciertas las dos veces que vi la película. Sin embargo, la primera vez a todo esto tuve que sumarle la percepción de mucha lentitud y de aburrimiento. ¿Cómo algo que reconocía tan bello podía hacerme sentir aburrido? Decía interiormente…ya sé que falta aparecer un personaje, por favor que corra el tiempo…Este aburrimiento no invalidaba la película, ver a Cornelia con ese traje crudo hermoso, escuchar el texto de Silvina, eso era increíble pero no desprovisto de tediosa lentitud. Sorprendentemente, la segunda vez que vi la película todo esto desapareció. En un momento, incrédulo, me dije a mi mismo que se me había pasado muy rápido. Si antes había dicho que todavía faltaba un personaje, ahora dije que tan solo faltaba esa última visita. Entonces, todas la virtudes del film se afinaron y exaltaron, sobre todo la música y los ruidos de los personajes caminando por la enorme casa.
Justo antes de la película, la segunda vez, estuvo Daniel Rosenfeld y dijo una frase de Silvina: “No soy sociable, soy íntima.” De aquí se desprende el carácter onírico del cuento/film y de la atmósfera que crea alrededor de sí. Los eventos y los hechos suceden por causas desconocidas, los personajes tienen motivaciones igualmente oscuras o ridículamente evidentes- como los constantes pedidos de Cornelia a dos de sus visitas de que prometan matarla-. El tiempo, el espacio, la misma corporeidad se desdibuja. Cuánto tiempo sucede entre un evento y el otro, dónde están los personajes que aparecen y desaparecen dentro de la casa, si ellos son reales o ilusorios o fantasmas o muertos…esas son preguntas que nos hacemos y que no tienen respuesta (¡y que así sea! O de otro modo, que aburrido sería todo). En la confluencia de tantas cosas inciertas, algo- las características de ese algo tampoco las conozco, puedo llamarlo belleza o arte- surge y resplandece y APARICIÓN APARICIÓN REVELACIÓN, y nosotros, repletos de encanto y de placer. 

Lola Rennt: una aventura enloquecida


Lola Rennt de Tom Tykwer cuenta la historia de una pareja en un día muy particular. Ellos, Lola y Manny, están involucrados con algún tipo de comercio ilegal y un hombre de poder, mafioso, pretende poner a prueba al novio. En lugar de entregar  la suma de 100.000 marcos en tiempo y forma, los deja en un subte sin querer, donde la bolsa de dinero es robada por un mendigo. Veinte minutos antes de la entrega, Manny llama a Lola desde un teléfono público y le pide que haga algo porque de lo contrario es hombre muerto. ¿Cuántas cosas pueden suceder en 20 minutos? Pues infinitas, y esto no es broma. Aquí empieza un viaje enloquecido por el tiempo y el espacio…una verdadera maravilla fílmica.
Y esta película no es solo ese argumento, contado linealmente. Todo está astillado en perspectivas, a partir de los distintos personajes, a partir de la forma en que los eventos se suceden en el tiempo. Todo es crucial en el curso de la vida humana. La más mínima diferencia cambia todos los resultados. La contingencia es más increíble de lo que nos la figuramos. Ese es uno de los grandes aciertos de la película. Y para mostrar tal polifonía de situaciones y de miradas, naturalmente los recursos tenían que multiplicarse y entrelazarse. Así es que la película además de mostrar a Lola de carne y hueso corriendo como loca de acá para allá, nos la muestra como si fuese un comic, se intercalan fotos de personajes en el medio de la trama, cosas inesperadas como los gritos de Lola-que tienen la habilidad de romper las cosas de vidrio o cristal- suceden con extraña naturalidad.
Aquí viene algo mejor. Toda esta belleza expresiva, este inmenso mar de signos fluye dentro de los límites de una película relativamente corta, amena, repleta de acción, de movimiento que no por eso se priva de tomas y fotografías bellas, de momentos de humor, de suspenso e incluso de misteriosa calma y caridad. Realmente, esta obra es compacta, fácil de disfrutar, pero no por eso ordinaria o banal. Lo contrario, lo contrario…los engranajes se ajustan perfectamente, a la vez que muchos elementos surrealistas cruzan el film, lo enrarecen, diversifican, lo desdoblan para volverlo el tablero de un juego extraño y sumamente divertido.
LOLA CORRÉ LOLA CORRÉ. Así de excitados como estamos cuando corremos, así vamos a estar mientras vemos la película. Las cosas suceden en modo turbo, nitro, como quieran llamarlo. Velocidad, adrenalina. Cuando algo nos sorprende, la imagen cambia y las cosas comienzan de nuevo. Respiramos cuando la película termina. Antes de verla, hay que tomar una gran bocanada de aire, y después deleitarse con imágenes. Lola, su pelo rojo encendido, corto, corré corré corré

SH

viernes, 4 de enero de 2013

Chungking Express de Wong Kar Wai

Chungking Express de Wong Kar Wai es una película divertida, triste y alegre a la vez, con historias aparentemente tímidas y sumamente entrañables. La trama no tiene elementos grandiosos ni personajes titánicos, solo hombres y mujeres, algunos con vidas más o menos normales y otros con vidas francamente alocadas.
La trama consiste en los avatares amorosos de dos policías que compran en un pequeño puesto de comida rápida en el Soho de Hong Kong  alrededor del cual se dan los eventos. A esta simplicidad armónica se le suman dos personajes femeninos sumamente creativos como una atractiva traficante de drogas y la vendedora del puesto de comidas, que escucha música muy alto y cambio a su gusto y a escondidas el departamento de su policía enamorado. De todos los personajes, y muchos más que no enumero, se nos muestran fragmentos, no podría yo decir que sé mucho sobre ellos, sus conductas muchas veces parecen inexplicables. Son vidas que uno debe entrelazar, pero las incógnitas no nos producen angustia sino curiosidad. Hay algo muy lúdico y adorable acerca de estos personajes que se desplieguen ante nosotros. Todo nos deja pensando: ¿qué sucedió? ¿por qué sucedió? ¿quién es él, ella? ¿se quieren? Esperemos...
Sin duda, la película tiene dos grandes aciertos: el primero, los diálogos, sobre todo los de la primera historia, y luego la forma en que está filmada. Esa fragmentación que mencionaba se ve acelerada por los cortes rápidos entre una escena y otra, el difuminado de las imágenes donde solo se distingue a alguno de los protagonistas, usualmente corriendo, los semiprimer planos, o los planos cortos o detalle que se van ampliando y que quieren mostrar realidades deliberadamente inconexas para que las descifremos: son como adivinanzas cinematográficas y poéticas.
La película se desarrolla con hermosura y simpleza, hay un núcleo en ella que siempre permanece oculto, experiencias que se juntan y se disgregan por la acción del azar y de las decisiones humanas. Se escenifica la vida...hay momentos tristes pero la película es optimista, sabe ver la candidez del corazón humano, la fuerza de la voluntad y también la capacidad para aceptar los imprevistos, de los cuales el mundo esta repleto. Recomendadísima Chungking Express. ¡¡¡A verla!!!

Melancholia por Lars Von Trier

Melancholia es una bellísima producción cinematográfica de Lars Von Trier que trata sobre dos cosas: la soledad del hombre y la inminente destrucción de la Tierra por un planeta llamado Melancolía. Así de heterogénea es la película que llega a tocar el surrealismo y la ciencia ficción. Antes de que alguien siga leyendo, sepa que pienso contar el final...
La trama de la película está dividida en dos ejes: Justine y Claire, las dos hermanas protagonistas interpretadas por Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg, respectivamente, de manera alucinante. Justine se casa y da una fiesta muy costosa pagada por su hermana y su cuñado John en su castillo. A lo largo de esta fiesta, Justine sufre las peleas entre sus padres divorciados, los constantes intentos de su marido por tener sexo y los acosos de su empleador, un hombre desubicado y arrogante para el cual ella renuncia al final de la fiesta. La novia constantemente se ausenta, toma un baño, internamente sufre y no sabemos por qué. Siempre hay una incógnita acerca de este personaje que pareciera estar enfermo todo el tiempo pero no sabemos nunca de qué. Esta fiesta tan llena de contradicciones es la opulencia antes de la catástrofe, Claire y John hacen lo posible por mantener la normalidad pero todo se desbanda y es normal que así suceda dados los acontecimientos ulteriores. El marido acaba abandonando la casa luego de su casamiento
La segunda parte trata sobre Claire y transcurre con posterioridad a la boda. Ahora tenemos su punto de vista. El personaje es entrañable, la vemos sufrir, la vemos hacer esfuerzos imposibles por un mundo que se derrumba espiritualmente y que está pronto a destruirse. Vemos su desgarbada inocencia y quisiéramos abrazarla. Seguimos sin entender el carácter de Justine, siempre enferma de algo incomprensible. En esta parte nos enteramos del misterioso planeta Melancolía que podría colicionar con la Tierra. John quiere convencer a todos y a sí mismo de que la vida sobrevivirá. No es así y se acaba suicidando. La película empieza con la titánica música de Wagner de Tristán e Isolda junto con imágenes poéticas y surrealistas de colisiones de planetas y Justine atrapada por ramas, hundiéndose en la tierra. El largometraje acaba con la misma música, con Justine y Claire y Leo(su hijo) bajo una construcción de ramas viendo cómo Melancolía se acerca a la Tierra y la destruye. 
Las interpretaciones surgen por muchos lados. Hay una enorme cantidad de cosas ambiguas en la película, allí reside su belleza. Es cierto que las primeras imágenes de la boda y algunos de sus acontecimientos son inverosímiles. Aun así, no creo que la calidad artística de la película se vea dañada. Justine es fascinante. Ella es una suerte de profetiza, una Casandra a quien nadie cree. Enferma, sin poder hacer las cosas normales, pero poseedora de un saber esencial: la vida en la tierra es maligna, estamos solos, nadie extrañará a la Tierra cuando ésta sea destruida. Justine por momentos es dulce, por otros su estado da pena y en otros es de una crueldad inexplicable. Luego está Claire. Ella es una mujer casada y con un hijo, no puede resignarse a la muerte. Es una hermana incondicional, siente miedo ante la muerte, llora, es ingenua, confía en las predicciones de su esposo, intenta escapar y no puede, a fuerza de la mano de su hijo y su hermana llora hasta abrazar la muerte traída por Melancolía. 
El planeta es real y también es simbólico. En la soledad, no puede más que asaltar la melancolía. El recuerdo constante del pasado corroe la existencia, uno intenta vivir en el sueño o en la imaginación y no en la vida. El recorrido de los planetas es obra del azar o de Dios. El azar o Dios mandan un planeta para la destrucción del hombre que no supo ser feliz...¿ésto subyace? Evidentemente es una película triste...sin embargo no podemos no sentirnos elevados por su fuerza expresiva, por la música de Wagner, por la belleza de las imágenes, por ese planeta destruyendo la Tierra...los hombres viven solos pero mueren juntos; Justine, Leo y Claire tomados de la mano. Wagner en Tristán e Isolda propone un amor que solo se consolida después de la muerte...la muerte no es tan mala. Saber que moriremos nos recuerda la importancia de la vida. 
¡Una película para reflexionar y ver en un día de sol! 

martes, 25 de diciembre de 2012

7 días en la Habana


7 días, 7 historias y 7 directores. La película consta de 7 historias relacionadas entre sí que exploran diversas realidades de La Habana. Así, este universo ficcional se vuelve a su vez un documental de la vitalidad de la ciudad y un fresco de su eclecticismo. La elección de 7 directores da al film una diversidad pocas veces vista, los contrastes entre un día y otro dan una fuerza de juegos de perspectivas altamente artística. Personajes muy distintos, con experiencias de vida muy distintas desfilan por la ciudad; algunos como por su hábitat natural, uno que les da sustento y los agrede, otros-los extranjeros- se asombran de todo e intentan captar la reglas ocultas de La Habana, una ciudad maravillosa de grandes contrastes, casi fabricada por la imaginación.
Esta semana cinematográfica en la capital cubana es caótica, divertida, dramática y sobre todo llena de música igual que su gente. Se habla del cine, de los EEUU, de la mirada del extranjero al cubano y viceversa, del régimen de Fidel Castro, de la precariedad material y de la fuerza del espíritu, de la religión y de los errores humanos. Todo mezclado. El paso de una historia a otra no es forzado, cada una se desliza en la otra con la naturalidad con que los días de la semana se suceden, pero los relatos son vertiginosos, llenos de una fuerza abrumadora para el espectador.
Cuba está llena de color, de música y de mar. Las tres cosas están presentes en todas las historias y de alguna manera las ordenan y las vertebran para que la película no pierda su sentido; ella es humanista, se propone contar algo del hombre y lo logra. En ella se escenifica la vida misma, por momentos hay que reír, en otros, llorar y en otros, tener miedo. Hay que soportar todo. Hay que amar la vida y visitar La Habana.
Recomiendo muchísima esta película. Todo espectador puede encontrar en ella elementos de agrado. Aplausos a: Benicio del Toro, Trapero, Medem, Suleiman, Noé, Tabío y Cantet.